Los Angeles Lakers han vencido contundentemente a Orlando Magic en la final de la NBA con un rotundo 4-1 y se adjudican su título número 15, siete años después de lograr su último entorchado.
Tras ver la final y pensando desde la perspectiva de los Celtics, creo que si nuestro equipo hubiera tenido a Garnett hubiera superado a Orlando, tenía muchas opciones de hacer lo propio con Cleveland, y en la final podría haber disputado el título de poder a poder contra los Lakers. Pero esto es ficción, poco importa lo que podía haber sucedido sino lo que ha ocurrido.
Phil Jackson consigue su título número 10 como entrenador (cuarto en los Lakers) y supera a Red Auerbach convirtiendose en el técnico más laureado de la historia de la NBA. Kobe Bryant obtiene por fin el MVP de las finales después que, en las tres ocasiones anteriores, lo obtuviera siempre Shaquille O'Neal. De alguna forma, el crack de los Lakers, consigue practicamente el único título individual que le faltaba y rompe, de una vez por todas, con la larga sombra de Shaq que le eclipsó en el Three-Peat obtenido entre 2000 y 2002.
Por tanto un título más para una franquicia histórica y para un gran equipo. Pero que no se confíen porque el año que viene los Celtics van a estar listos para asaltar de nuevo el título. La mala suerte se ha consumido este año.
¡Comienza el espectáculo!
Hace 2 horas

3 comentarios:
Me gusta tu último párrafo Néstor.
Felicidades a Pau y a los Lakers, pero el próximo año toca revancha y si las lesiones lo permiten va ser muy probable llegar a la meta.
Saludos
El año que viene, los Celtics tienen que ganar!!! LET'S GO CELTICS!!!
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