viernes 27 de junio de 2008

Análisis de los campeones. Kevin Garnett


Kevin Garnett llevaba camino, hasta este año, de unirse al club de grandes jugadores que nunca habían logrado el anillo de campeón de la NBA (una lista en la que hay nombres ilustres como Elgin Baylor, Nate Thurmond, Pete Maravich, George Gervin, Charles Barkley, John Stockton, Karl Malone, Pat Ewing etc...) pero su fichaje por los Celtics cambió ese destino al unirse a un equipo que se estaba construyendo con el claro objetivo de conseguir el título, esfuerzo para el cual sería imprescindible la participación de KG.

Garnett ha sido clave en el equipo por su tremenda calidad y su liderazgo en el juego interior así como también su defensa. Ha sido un líder mediático y un hombre que con su mentalidad arrolladora ha contagiado a todo el equipo en el objetivo de ir partido tras partido, victoria tras victoria, hasta alzar el trofeo de campeón. No habría sido posible el campeonato sin su calidad y espíritu. Formando uno de los Big Three más poderosos de la historia de la NBA junto a Paul Pierce y Ray Allen, Garnett ha sido un pilar, una viga cuyo trabajo ha permitido a los Celtics llegar a cotas altísimas. Asimismo, ha sido capaz de insuflar aliento y coraje a los demás jugadores que han mejorado mucho a su lado, especialmente los pivots Kendrick Perkins y Leon Powe.

Al igual que Pierce y Allen, las estadísticas numéricas de Garnett han bajado respecto a temporadas anteriores ya que los tres eran los jugadores franquicia en sus equipos y ahora se han unido habiendo podido repartirse mejor las funciones y diversificando la atención de las defensas rivales. En 71 partidos de regular season, KG ha promediado 18,4 puntos, 9,2 rebotes, 3,4 asistencias, y 1,4 tapones. En playoff, se ha ido a los 20,4 puntos, y 10,5 rebotes. Ha estado sensacional, también en el apartado defensivo siendo la pieza clave de la nueva defensa de los Celtics que le han permitido ser el equipo que menos puntos permitió al rival a lo largo de la temporada. La NBA le ha reconocido ese esfuerzo al nombrarle mejor jugador defensivo de la temporada, premio que el excelso palmarés individual de Garnett aún no tenía.

Durante la regular season fue elegido, además, mejor jugador de la semana en la Conferencia Este hasta en tres ocasiones. Su lesión en el mes de febrero que le apartó del equipo durante un gran número de encuentros le privó de jugar el All Star Game, para el cual había sido convocado.

Garnett, que ha conseguido casi todos los títulos individuales posibles, ya puede lucir con rotundidad su título de campeón de la NBA. Un objetivo que le llevó del equipo en que había jugado durante más de 10 años, los Minnesota Timberwolves, a unos Celtics que estaban contruyendo un proyecto que le ilusionó de inmediato. Felicidades a KG por su entrega, esfuerzo, y calidad. Es un auténtico crack y en el futuro se le tendrá presente como uno de los mejores pivots de la historia de la NBA.

Draft night


Los Celtics, al haber sido campeones, no tenían grandes posibilidades en el draft de la pasada noche pero Danny Ainge se las ha ingeniado para obtener jugadores interesantes. En primera ronda, con el número 30, ha elegido al escolta Justin Ray Giddens de 23 años, procedente de la Universidad de New Mexico. Este talentoso jugador, nacido en Oklahoma City, ha estado los cuatro años preceptivos en la NCAA en dos universidades, los dos primeros años militó en Kansas y los dos siguientes en New Mexico, donde se puede decir que eclosionó como jugador. En la última temporada, ha promediado 16,3 puntos por partido con un 51% de acierto en tiro. Se le considera un anotador versátil. Es también muy atlético y con gran capacidad de salto lo que le convierte en un efectivo reboteador desde la posición de base-escolta. Tiene un pasado turbulento puesto que el 19 de mayo de 2005 fue apuñalado tras una reyerta en un bar lo que ocasionó su expulsión de la Universidad de Kansas. Afortunadamente, en los últimos años en New Mexico, Giddens parece haberse reciclado.

Danny Ainge decidió apostar por una elección más del draft y negoció con Washington Wizards la adquisición de la pick 47 del draft, el alero Bill Walker, a cambio de una transferencia económica. Walker (nacido en Huntington, West Virginia) cumplirá 21 años en octubre y ha jugado dos temporadas en la Universidad de Kansas State. Su promedio anotador en la última campaña ha sido de 16,1 puntos por partido (46% de acierto en tiros de campo). Sus referencias le catalogan como un alero fuerte, atlético, y con gran capacidad de salto. Muy competitivo y extraordinariamente intenso en su juego. Ha sido compañero de equipo de Michael Beasley en esta última temporada. Beasley, que ha promediado más de 26 puntos por partido, y 13 rebotes, ha sido elegido en el numero 2 por Miami Heat.

Por último, y en la posición final del draft con el número 60, los Celtics han elegido al center turco Semih Erden. Está a punto de cumplir los 22 años y ya ha jugado tres temporadas al máximo nivel con el Fenerbahce Ulker de Istanbul. Esta parece una elección claramente de futuro ya que Danny Ainge ya había declarado hace unos días que vería con buenos ojos la posibilidad de conseguir derechos de algun jugador europeo con vistas a su incorporación al equipo dentro de uno, dos, o tres años, siguiendo su evolución y proyección en su equipo de origen. En la Euroliga, esta última temporada, Erden ha promediado 6,7 puntos con una buena capacidad reboteadora y taponadora. Se trata, aún así, de un jugador que tiene mucho margen de mejora y, por tanto, no es demasiado probable que se incorpore a los Celtics en octubre.

Estaremos atentos al anuncio del roster de los Celtics para la summer league de Las Vegas, de la que seguro formaran parte Gabe Pruitt, JR Giddens y Bill Walker. Sin embargo, más importante para la actual plantilla será ver cómo se desarrolla la negociación con los agentes libres, que puede empezar a partir del 1 de julio. Los casos clave son los de James Posey, Eddie House, y Tony Allen.

miércoles 25 de junio de 2008

Análisis de los campeones. Paul Pierce


Paul Pierce ha conseguido ser campeón de la NBA con los Celtics y lograr el sueño que se marcó al llegar a la entidad de Massachussets en 1998: recuperar la gloria de la franquicia. Por fin se ha hecho realidad ese sueño y unos fichajes acertados han permitido que Pierce estuviera acompañado en el liderazgo del equipo y se formara un conjunto lo suficientemente fuerte para ganar el título.

Es el gran capitán del equipo, un auténtico líder, y un representante máximo de la sed de triunfo que tenían este año los Celtics. Sabían que, por fin, esta temporada podían hacer cosas grandes y tras una gran temporada regular cosechando 66 victorias llegaron al playoff con el espíritu de vencer fueran cuales fueran las circunstancias. Pierce ha representado, por tanto, la lucha y la clase sobre la cancha. Gracias al hecho de estar más acompañado en las diferentes facetas del juego, Pierce ha cuajado números inferiores al de otras temporadas, en que tenía que multiplicarse en beneficio del equipo. En temporada regular promedió 19,6 puntos por partido, 5,1 rebotes, y 4,5 asistencias (36 minutos por partido, jugando 80 de los 82 encuentros). En playoff sus números han sido muy parecidos: 19,7 puntos, 5 rebotes, y 4,6 asistencias (38 minutos de juego de promedio en 26 partidos).

En diciembre fue elegido mejor jugador de la semana en la Conferencia Este en dos ocasiones cuando llegó a promediar 27 puntos por partido, 6 rebotes, y 4,3 asistencias en un esfuerzo combinado que llevó a los Celtics a un 7-0.

En los playoff y en la final en particular, ha estado para todo lo posible, ha dirigido el juego, anotando, reboteando y sacrificandose en cada balón, en cada jugada. Su defensa siempre ha sido un factor muy fuerte en su juego y no ha sido menos este año. Es uno de los mejores defensores exteriores de la NBA. Ha sido gracias a todo ello y al hecho de sobreponerse a sus problemas de rodilla para seguir contribuyendo en la final de la NBA que ha conseguido el MVP de la misma. Paul Pierce va a ser un jugador histórico en los Celtics. Se va a incorporar con todo merecimiento a la galería de los astros célticos junto a Cousy, Russell, Jones, Havlicek, Cowens, White, Bird, McHale, Parish, Johnson etc...

Su entendimiento y gran relación con Doc Rivers ha sido fundamental también para asegurar el buen funcionamiento del equipo. En temporadas anteriores en que los resultados no fueron buenos, Pierce siempre apostó por la continuidad de Rivers sabiendo que si algun día tenía un equipo competitivo sería capaz de llevarlo a la gloria y así ha sido.

Cuando termine su carrera deportiva, esperemos que dentro de varios años, se le retirará su número con todo merecimiento y siempre se dirá que formó parte de la escuadra que devolvió el triunfo y el máximo éxito a los Celtics. Esperemos que en estos años pueda sumar algun título más al ya conseguido. Un jugador para la historia. Un crack total se mire por donde se mire.

jueves 19 de junio de 2008

The victory parade

"The rally will be the Hub's sixth major victory celebration for one of its sports team's championship victories since 2002. Thousands of eager fans are expected to line the parade route, which will start on Causeway Street in front of the Garden, head up Staniford Street, turn left onto Cambridge Street, then onto Tremont before turning right onto Boylston Street and ending at Copley Square. Large televisions will be set up in the Boston Common and Copley Square."








Para ver varias fotos del desfile de la victoria de los Celtics, hay un especial en la web oficial de los celtics. Link directo aquí.

miércoles 18 de junio de 2008

Tributo a la afición de los Celtics


Desde siempre se ha sabido que los Boston Celtics cuentan con una de las mejores aficiones de la NBA. Que en temporadas en que el equipo haya conseguido 25, 30, o 35 victorias, se haya llenado el Banknorth Garden en múltiples ocasiones ya lo dice todo. Pero, lógicamente, cuando el equipo ha tirado para arriba la afición ha incrementado su ya de por sí gran sentimiento de pasión por los Celtics. A lo largo de esta temporada tan excepcional, la afición del Banknorth se ha convertido en un factor absolutamente decisivo a la hora de colaborar activamente a empujar a los verdes hacia delante y a intimidar a los equipos rivales. Después de una temporada regular con 66 victorias, todos los seguidores verdes encaramos el inicio de los playoffs con la gran esperanza de conseguir el título número 17. La fe nunca se perdió a pesar de sufrir reveses importantes en la primera serie ante Atlanta Hawks. La gente sabía que el equipo podía conseguirlo y se desgañitó para empujar al equipo ante las difíciles eliminatorias posteriores con Cleveland Cavaliers y Detroit Pistons.

Ya en la final, se recuperó el viejo grito de Beat LA que fue tan común en la década de los 80. Tras 21 años sin estar en una final, los partidos en el Garden han sido un auténtico infierno para los Lakers que han caído ante el empuje de un equipo y una afición que no concebía otro resultado que la victoria. La voracidad por conseguir el título de jugadores, técnicos, y afición es lo que ha desequilibrado este playoff final. Ya decían ayer los comentaristas de digital+, David Carnicero y Nicola Loncar, que el ambiente en todos los partidos había sido excepcional con un público animando constantemente a los suyos. Explicaron que había sido un privilegio vivir un ambientazo así y habían disfrutado también de los encantos de una ciudad que, según ellos, les había seducido.



Reconocimiento máximo, pues, para la afición de los Celtics, para los seguidores del equipo en la ciudad de Boston, en el estado de Massachussets, y en el resto del país. Pronto tendran la oportunidad de seguir con la fiesta en el desfile que llevará a jugadores y técnicos por toda la ciudad, y que va a movilizar a toda la urbe.

Reconocimiento también para los aficionados, entre los cuales me incluyo, de allende los mares. Para los múltiples seguidores de los Celtics en Europa, Asia, y Suramérica. No hemos podido estar en la cancha pero desde nuestros lugares de residencia hemos estado apoyando al equipo e impulsando, a nuestra manera, a difundir un mensaje de unidad y confianza ante los escépticos. Debemos disfrutar de este triunfo y ser conscientes que hacía casi una generación que no se podían vivir momentos como estos. Internet nos acerca, nos permite seguir acontecimientos y noticias, que antes sólo podríamos soñar y eso permite difundir más la pasión Céltica. Son momentos de gran alegría para nosotros y tenemos que disfrutar.

Por mi parte, a pesar de las grandes posibilidades de internet y de la TV para seguir los partidos, voy a intentar realizar mi primer viaje a Boston durante la temporada que viene para presenciar, al menos una vez in situ, a mi equipo en su ambiente. Es un compromiso que intentaré cumplir.

Campeones !!!!


El título 17 ha llegado. Y lo ha hecho tras un partido en que los Celtics pusieron en evidencia a los Lakers y demostraron el por qué eran los merecedores del título. Con un marcador absolutamente arrebatador (131-92), los Celtics vuelven a conseguir el anillo 22 años después del último triunfo.

Ante una afición absolutamente maravillosa que se ha caracterizado por tener un comportamiento admirable, con constantes cánticos de aliento, los Celtics fueron una apisonadora y su garra y ganas de ganar fueron los factores clave. Cuando en el primer cuarto Rajon Rondo robó el balón a Pau Gasol y condujo un contraataque voraz, ya se vio cual sería la imagen del encuentro. Los Lakers sucumbieron ante un ambiente desfavorable y no pudieron superar la agresividad de los verdes siendo víctimas de constantes pérdidas de balón y desacierto en el tiro. Ya en el descanso, la diferencia superaba los 20 puntos y en la segunda ya no hubo reacción ampliandose aún más la ventaja. Y es que no podía haberla porque ningún jugador angelino pudo sobreponerse. Gasol se hartó de perder balones y fallar, fue engullido por la marea verde. Y Bryant empezó muy bien pero después se estrelló contra el muro bostoniano.

Ray Allen estaba realizando un gran inicio de encuentro cuando en una entrada a canasta Lamar Odom le metió la mano en uno de sus ojos y tuvo que retirarse al vestuario. Volvió varios minutos después, con la ovación pertinente del público, y realizó un gran partido con 26 puntos. Los mismos que Kevin Garnett que añadió 14 rebotes a su espléndida actuación. realizó una serie de fadeaway que pasaran a la historia de las finales. Y Paul Pierce, elegido MVP de las finales, encestó 17 puntos supliendo su falta de acierto en el tiro con una lucha titánica y con un liderazgo indiscutible. Rondo consiguió también un magnífico partido, 21 puntos, 7 rebotes, y 8 asistencias. Excelente participación, una vez más, del banquillo. Ha sido un factor determinante en esta serie y en el partido final tuvieron un gran protagonismo James Posey (11 puntos), Eddie House (9 p), Leon Powe (8 p), y PJ Brown (6 p).

En las próximas horas y dias, seguiré aportando más cuestiones sobre este apasionante título que tanto ha emocionado a todos los célticos. Se recupera una gran tradición baloncestística y se encumbran jugadores como Pierce, Garnett, y Ray Allen, que eran grandes jugadores que no habían jugado nunca una final de la NBA y que ahora ya tienen el trofeo más deseado en el mundo baloncestístico. Paul Pierce decía hace algunos años que no le hacía gracia que su número fuera retirado sin haber aportado ningún campeonato de la NBA a las vitrinas célticas. Ahora ya lo tiene. Una nueva generación ha conseguido un entorchado y ha ampliado la magnífica historia de laureles verdes. Kevin Garnett, entrevistado al finalizar el partido por ESPN, gritaba absolutamente poseído "Anything is possible". Su emoción era tal que no podía verbalizar su alegría. Fueron momentos tan emocionantes que van a quedar grabados para siempre en nuestra memoria colectiva. Seguro que Red Auerbach, en el cielo, también está sonriendo con el título y probablemente estará fumando uno de sus famosos puros.




lunes 16 de junio de 2008

Los Lakers sobreviven y alargan la serie (103-98)

Era previsible que los Lakers reaccionaran en el último partido en su cancha para alargar la serie. Son un equipo de gran calidad y capaz de conseguir sus objetivos y uno de ellos era no perder el campeonato ante su público.

Sin embargo, los Celtics hicieron bastante para haber concluido ayer la final. A pesar del espectacular inicio de los Lakers en el primer cuarto (39-22), los Celtics se recuperaron en el segundo con un parcial de 30-16. Los Lakers mantuvieron la iniciativa en el resto del encuentro pero ya con diferencias más estrechas que a punto estuvieron de costarle un disgusto cuando Eddie House y Paul Pierce casi voltean el marcador en los minutos finales. Kobe Bryant, con un espléndido mate, practicamente selló la victoria de los Californianos ante la atenta mirada y la alegría de Jack Nicholson, Denzel Washington, Dustin Hoffman, Dyan Cannon, etc...

Bryant encestó 25 puntos pero volvió a estar fallón en el tiro. Pero esta vez tuvo mucha ayuda de sus compañeros tanto en anotación, como en defensa y rebote. Lamar Odom consiguió 20 puntos y 11 rebotes mientras que Pau Gasol logró 19 tantos y 13 rechaces. Derek Fisher encestó 15 y Jordan Farmar aportó 11 desde el banquillo.

Los Celtics saltaron a la cancha con la baja de su center titular Kendrick Perkins. Salió inicialmente Leon Powe pero el joven jugador demostró que lo suyo es salir de backup. Sólo jugó 5 minutos decantandose Doc Rivers por alinear a PJ Brown durante 22 minutos y utilizar a Kevin Garnett en la posición de center en los minutos restantes.

Paul Pierce jugó practicamente todos los minutos y si no fuera porque falló algunos tiros de más, podríamos decir que habría realizado el partido perfecto: 38 puntos, 6 rebotes, 8 asistencias. A pesar de estar en buenas condiciones físicas es posible que la resonancia magnética a la que se someterá cuando acabe la final revele que tenga que pasar por el quirófano en verano. Recordemos que Pierce se ha negado a hacerse la prueba diagnóstica hasta que no acabe la temporada.

Garnett anotó 13 puntos y recogió 14 rebotes mientras que Ray Allen no estuvo tan bien como en anteriores partidos encestando 16 puntos (con bajo porcentaje de tiro) y siendo eliminado por faltas personales. Por lo que respecta al banquillo, interesantes aportaciones de Cassell, House, y Posey, aunque no fue suficiente para garantizar la continuidad del juego ofensivo.

Mañana el partido clave en el Banknorth Garden. La final vuelve a Boston definitivamente y amparados en su público, los Celtics tienen que ganar el título de forma definitiva. Lo de ayer entraba dentro de los cálculos, mañana hay que cumplir con la ventaja conseguida y con lo demostrado hasta ahora para levantar el título 17.

viernes 13 de junio de 2008

Remontada heroica para rozar el título (97-91)


Fue un partido épico para los Celtics. Fueron arrollados en el primer cuarto (35-14) y todo parecía indicar que sufrirían un auténtico calvario en el Staples. Más aún cuando se marcharon al descanso con 18 puntos de desventaja, sin haber podido borrar la imagen de ir al remolque. Pero en el vestuario las instrucciones de Doc Rivers y la reacción del grupo surtieron efecto recuperando la mejor defensa y consiguiendo situarse a 2 puntos de los Lakers faltando 6 minutos para la conclusión del tercer cuarto, 73-71 (tras un parcial de 31-15 favorable). Faltando 9 minutos para la conclusión, los verdes consiguieron empatar el encuentro, cosa que no se había producido desde un 2-2 al inicio del choque. En los 5 últimos minutos el parcial fue brutal, 21-3.

Es la remontada más grande en un partido de playoff final desde las series de 1971 (final que disputaron Milwaukee Bucks y Baltimore Bullets). La aportación del banquillo fue determinante representada en dos hombres, James Posey y Eddie House. Posey anotó 18 puntos (uno de sus 4 triples fue fundamental en la fase final)y como siempre su defensa fue impagable. Eddie House tuvo más minutos al estar Rajon Rondo renqueante. Encestó 11 puntos con 2 triples en momentos decisivos del tercer cuarto.

Paul Pierce consiguió 20 puntos y 7 asistencias y sus muestras de exaltación hacia el final del encuentro revelan, una vez más, el enorme espíritu y garra que ha transferido al equipo durante toda la temporada. Jugando en su hogar, ante sus amigos, está representando lo mejor de la esencia de los Celtics: lucha, entrega, y calidad.
Ray Allen estuvo también sensacional demostrando que cuando la ocasión lo ha requerido ha demostrado su enorme calidad. 19 puntos y 9 rebotes para él con una entrada a canasta, finalizando el partido, que será recordada en la historia de las finales de la NBA. Kevin Garnett volvió a ser imprescindible en el juego interior consiguiendo 16 puntos y 11 rebotes.

Los Lakers empezaron bien pero se acabaron estrellando ante la defensa de los verdes. 19 puntos para Lamar Odom, 17 para Bryant y Gasol, 13 de Fisher, y 10 de Radmanovic. Como ha sido habitual en las finales, poca aportación del banquillo.

Con esta victoria, los Celtics estan a sólo un triunfo más para alzar el ansiado título. El anillo está a tocar. El domingo nuevo enfrentamiento en el Staples. Una oportunidad para ganar en terreno ajeno o para demorar el alirón desde la perspectiva de los Lakers. Los Celtics deben culminar cuanto antes pero cuentan con la ventaja de volver a Boston el martes si no se consigue la victoria. Todas las cartas son favorables a los hombres de Doc Rivers y en palabras de Paul Pierce: "It's definitely a great win, one that you're going to put up there in the library and break back out one day for your kids to watch, but I want nothing more than that ring right now.''

Esta voluntad, esta fe en el triunfo, estas ganas de ganarlo, seguro que van a ser definitivas para conseguir el título. Ya nos acercamos, es el momento de conseguir un triunfo largamente esperado.

miércoles 11 de junio de 2008

Bryant capitaliza el comeback de los Lakers


Victoria de los Lakers en el primer partido en su cancha (87-81) en un partido en que tal como indicó Phil Jackson, ambos equipos sufrieron el desajuste del cambio horario y el viaje a la costa Oeste. Según sus palabras, el jueves se verá mucho mejor baloncesto. Y es que fue un partido de baja anotación, mucho desacierto, que permitió que la tensión y los nervios propios de una final salieran más a relucir (faltas técnicas para Farmar, Bryant, y PJ Brown).

De todas maneras, a pesar de realizar un mal partido, los Celtics tuvieron opciones de ganar así que hay que ser optimistas de cara a próximos encuentros. De hecho, fue gracias a un arreón final de Bryant y Vujacic que los Californianos se llevaron el partido ya que llegaron al último cuarto en desventaja. Kobe Bryant brilló con luz propia al anotar 36 puntos y recoger 7 rebotes (aunque falló 7 tiros libres). Se vio sorpresivamente acompañado en la anotación por Sasha Vujacic que encestó 20 con una serie de triples que fueron fundamentales en el devenir del choque. En un partido de baja anotación, los demas jugadores de LA brillaron poco. Gasol anotó 9 puntos aunque destacó en los rebotes al capturar 12. Su desacierto en ataque lo compensó con una mejor defensa.

Ray Allen fue el mejor en los verdes con 25 puntos (5 de 7 en triples) y unos muy buenos porcentajes pero no se vio acompañado por el resto del big three, especialmente Paul Pierce, que estuvo muy desacertado (12 tiros fallados) para conseguir sólo 6 puntos. Kevin Garnett capturó 12 rebotes y encestó 13 puntos pero falló 15 tiros y esos puntos que no encestó fueron pieza clave para que los verdes no se llevaran la victoria. Rajon Rondo se retiró lesionado en un tobillo y le sustituyó Eddie House que encestó un triple nada más entrar. Él y James Posey (9 puntos) fueron los más destacados del banquillo. Tal como dijo Ray Allen al finalizar el partido, los Celtics jugaron mal (35% de acierto en tiros, 68% en tiros libres, 13 pérdidas de balón) y aún así tuvieron opciones de ganar de forma que con el margen de mejora que hay las posibilidades de ganar los próximos encuentros son muy altas.

Si Pierce y Garnett contribuyen más en los próximos partidos y mejoran el trabajo en ataque los Celtics deben de dar un golpe el jueves en el Staples.

lunes 9 de junio de 2008

El victimismo clásico de Gasol

No es novedad que me parece un jugador sobrevalorado, prepotente, y victimista como pocos. Como siempre en su carrera, cuando las cosas van mal dadas, siempre rehuye la responsabilidad y la carga en los otros. Hacía tiempo que no se le oía hablar en esos términos pero, al final, ha vuelto el peor Gasol. Él nunca lo hace mal, son los demás los que conspiran contra él. Todo esto viene al caso por sus últimas declaraciones en las que, amparado y protegido por la prensa española, dice que no es él quien toma las decisiones en el juego (sólo faltaría !!!) y no puede dar todo su caudal de juego. Vamos a ver, está en uno de los mejores equipos de la liga, una franquicia histórica y ganadora, jugando la final de la NBA, y sigue hablando como cuando estaba en Memphis y decía que no tenía suficiente ayuda. Es un prepotente y un ególatra que está carente de todo sentimiento de autocrítica y compañerismo. Basta ya de favoritismos, resulta que ni es pivot, ni es alero, ni es nada... sólo encuentra su lugar en la selección española donde se vacía completamente y nunca critica nada mientras la franquicia que le paga tiene que conformarse con su irregularidad y sus continuas lesiones. Me parece que deja mucho que desear como profesional y ya es hora que alguien le de un golpe de atención. Me alegro de que no fichara por los Celtics la temporada pasada cuando se rumoreó que podría aterrizar en Massachussets. Sólo aporta inestabilidad y un compromiso irregular con el equipo en que se encuentre.

Segunda victoria (108-102)


Primer objetivo cumplido, asegurar las dos primeras victorias en casa para viajar a Los Angeles con más confianza. El de ayer fue un partido muy diferente al primero. Aunque los Celtics siempre dieron la imagen de llevar la iniciativa y su defensa volvió a brillar como parte fundamental de su éxito.

Paul Pierce, luciendo una ostensible rodillera en su pierna izquierda, jugó 41 minutos y siguió liderando a su equipo con su voluntad de hierro y su fe inquebrantable en la victoria. Anotó 28 puntos (4 de 4 en triples) y repartió 8 asistencias. Ray Allen y Kevin Garnett 17 puntos cada uno (14 rebotes para KG) aunque hay que reseñar que un jugador no esperado se agregó a la máxima contribución. Se trata de Leon Powe que, en menos de 15 minutos de juego, consiguió 21 puntos y acabó consiguiendo que el público del Garden cambiara el grito de "Beat LA" por el "Le-on Powe". Estoy seguro que mi amigo Sixers29 se va a reafirmar en su opinión de que Philadelphia debería ficharle para la próxima temporada. El supergladiador, un jugador tremendamente útil y eficaz para los Celtics en esta última fase de la temporada, es una pieza importante en esta serie. Y más aún cuando Kendrick Perkins sigue renqueante (ayer sólo jugó 13 minutos). Powe va a ser imprescindible en el juego interior al igual que el veterano PJ Brown, que sigue haciendo sus aportaciones haciendo valer su renombrada experiencia bajo los aros. A destacar como siempre la defensa de James Posey y las 16 asistencias que se marcó Rajon Rondo.

Faltando 8 minutos para el fin del encuentro los verdes ganaban por 24 puntos de diferencia. Pero, de forma totalmente inversemblante, los Lakers fueron capaces de reducirla, en tan poco tiempo, a sólo 2 puntos con dos tiros libres convertidos por Bryant que pusieron el 104-102 en el marcador. Afortunadamente, en la siguiente jugada, Pierce convirtió dos tiros libres y después bloqueó un lanzamiento de Vujacic, Posey encestó dos tiros libres y el partido finalmente quedó visto para sentencia. Pero el parcial en el último cuarto fue de 41-25 desfavorable para los Celtics. Sin duda, ha sido un aviso para los hombres de Doc Rivers que reconocieron que nunca deben bajar la guardia ni confiarse por mucho que el marcador refleje una amplia ventaja. Esto es una final de la NBA y todo es posible.

Kobe Bryant anotó 30 puntos (11 de 23 en tiros) y repartió 8 asistencias y fue el gran valedor del arreón final de los Californianos que casi consiguen su propósito. Pau Gasol consiguió 17 y 10 rebotes mientras que Radmanovic anotó 13. Lamar Odom sigue sin poder aportar lo que en él es habitual quedándose en 10 puntos. Los rebotes estuvieron casi equilibrados en la estadística final, lo que explica que los Lakers pudieran remontar de tal forma, unido al desacierto y a las perdidas de balón de unos Celtics sobre confiados.

Ahora toca viajar a Los Angeles para disputar tres partidos. El martes el primer reto. Teniendo ya dos victorias, los Celtics deben ser conscientes que si ganan un partido en el Staples tendran el título a tocar. Los Lakers van a salir decididos a mostrar su mejor juego ante su público y van a ser partidos muy complicados. La final entra en una nueva fase pero es reconfortante viajar allí con la confianza de tener ya dos triunfos en tu rincón. Dos victorias más, sólo dos victorias más para ganar un título, hay que conseguirlo como sea.



viernes 6 de junio de 2008

Victoria épica en el primer asalto de la final (98-88)

Paul Pierce nos hizo recordar ayer la gesta de Willis Reed en las finales de 1970. En esa ocasión, el jugador franquicia de los New York Knicks volvió a la cancha tras haberse retirado con problemas en una rodilla. Su presencia fue fundamental para ganar a los Lakers de Wilt Chamberlain, Jerry West, y Elgin Baylor.

Faltando más de 6 minutos para el final del tercer cuarto, Pierce chocó con su compañero Kendrick Perkins y cayó fulminado al parquet doliendose de su rodilla. Se temió lo peor cuando Pierce necesitó la asistencia de sus compañeros para ser examinado en el vestuario. Pero sólo unos momentos después Pierce reapareció en la pista ante el delirio de la afición y el consuelo de Doc Rivers. Volvió al juego y anotó 11 de sus 22 puntos (convirtió 2 triples en 22 segundos) en este periodo siendo fundamental para asegurar la primera victoria en la final para los verdes.

El partido fue igualado y muy disputado con la tensión que se le supone a una final de la NBA. La defensa sobre Kobe Bryant fue fundamental al forzar al MVP de los Lakers a malas situaciones de juego que se tradujeron en un 9 de 26 en tiros. Consiguió 24 puntos pero no pudo catapultar a los suyos como en anteriores partidos. El parcial favorable de 15 puntos entre el tercer y último cuarto fue el que permitió conseguir la victoria a los Celtics en un Banknorth Garden abarrotado y con mucha más gente en diversos sitios de la ciudad de Boston siguiendo un evento que la ciudad de Massachussets llevaba demasiado tiempo sin vivir.

Kevin Garnett que hizo un emotivo signo de afirmación cuando vio que Pierce volvía al juego realizó una buena actuación con 24 puntos y 13 rebotes y, a pesar de fallar varios tiros seguidos en una fase determinada del partido, consiguió un mate en los últimos minutos que fue crucial para conseguir el triunfo. Ray Allen no consiguió un porcentaje muy bueno en tiro pero anotó 19 puntos y consiguió 8 rebotes. Luchó lo indecible y su esfuerzo fue encomiable al defender a Bryant durante gran parte del encuentro. Rajon Rondo colaboró también con 15 tantos y 7 asistencias mientras que Sam Cassell (el único jugador junto a James Posey que sabe lo que es jugar y ganar una final de la NBA) fue el más destacado del banquillo con 8 puntos en 13 minutos de juego.

Por parte de los hombres de Phil Jackson, noche aciaga. La defensa de los Celtics fue la de la regular season, la que les convirtió en el equipo mejor defensor de la liga. Los Californianos sufrieron ante la velocidad y la sagacidad de los verdes a la hora de luchar por cada balón y, aunque los Lakers consiguieron robar más balones y perder menos, la superioridad abrumadora en el rebote y un ligero mejor porcentaje de tiro determinaron la victoria. Además de Bryant, Pau Gasol trabajó mucho bajo tablero y consiguió 15 puntos y 8 rebotes aunque el dominio de Garnett siempre quedó claro en la zona. Lamar Odom consiguió 14 puntos y 6 rebotes y el base Derek Fisher logró 15 puntos y 6 asistencias. De todas formas, los jugadores de los Lakers no llegaron a sentirse suficientemente cómodos para desplegar su mejor juego y ahí radica el principal éxito de los verdes. La defensa va a ser, más que nunca, fundamental. De cara al segundo partido que se se disputará el domingo, seguro que Phil Jackson contraatacará con diferentes planteamientos que les permitan reconducirse. No en vano, el maestro Zen es el técnico con más victorias de la historia en playoff y se las sabe todas tras haber ganado 9 anillos de campeón como técnico (6 con los Bulls y 3 con los Lakers).

Para acabar, las palabras de Paul Pierce en las que explica cómo se sintió al abandonar el partido con su lesión de rodilla: "A lot was going though my head, it can't be over like this. I'm just glad I was able to get back out there.'' Por fortuna, el doctor McKeown, le confirmó que no sufría ninguna rotura sino una torsión. El jugador va a ser examinado más a fondo durante estos dias y se conocerá su situación exacta pero seguro que estará listo para seguir jugando porque ha luchado mucho para estar donde está y nada se lo va a impedir. Kendrick Perkins también sufrió una lesión, en este caso en el tobillo. Se espera que esten los dos a punto para el segundo encuentro.
Asistieron al partido personalidades de la política como el senador y ex-candidato presidencial, John Kerry, y el Gobernador de Massachussets, Deval Patrick. Se pudo ver a los actores Bruce Willis (acompañado por la modelo de lencería Emma Henning), Donnie Whalberg, Ellen Pompeo (ambos seguidores acérrimos de los Celtics), Leonardo Di Caprio y Mark Ruffalo (seguidores de los Lakers, se encuentran en Massachussets rodando el nuevo film de Martin Scorsese). También estaban el propietario de los Boston Red Sox, John Henry, y el linebacker de los New England Patriots, Teddy Bruschi. Ayer no compareció Tom Brady, como en otras ocasiones. Se dieron cita en el Garden grandes ex-jugadores como Bill Russell, Julius Erving, Kareem Abdul Jabbar, John Havlicek, Jo Jo White, KC Jones, Tom Heinsohn, y Cedric Maxwell (estos dos últimos son comentaristas de varios medios de TV).


jueves 5 de junio de 2008

Todo listo para la gran final


Hoy, el TD Banknorth Garden se vestirá de gala para alojar el primer encuentro de la final de la NBA 2008. Los Celtics vuelven a disputar el anillo 21 años después de su última presencia. Una larga travesía por el desierto finaliza hoy. Los Lakers, por su parte, regresan a la máxima cita cuatro años después de la dolorosa derrota por 4-1 ante Detroit Pistons en la final de 2004. Esa derrota provocó un vendaval de cambios en los Californianos y han necesitado tiempo para volver a ser los reyes del Oeste.

Las dos franquicias más laureadas de la historia se miden en la forja de una nueva rivalidad en el siglo XXI. Después de haberse enfrentado a lo largo de la historia del baloncesto NBA, por el máximo título, regresa un clásico que había tardado demasiado en reeditarse.

Los hombres de Doc Rivers han dispuesto de tiempo para entrenar y preparar la final. Es la primera vez en estos playoff que han dispuesto del periodo necesario para poder tener un breve descanso y entrenar específicamente para una serie de esta importancia. Los Lakers han solventado sus cruces previos con más facilidad y han jugado cinco partidos menos que los Celtics de forma que ya estaban más acostumbrados a periodos más largos entre partidos.

Sin duda, los dos primeros partidos en Boston son claves. Los Celtics deben intentar aprovechar la ventaja de campo pero, igualmente en una final como ésta, hay que ir partido a partido y no perder la fe aunque la situación pueda no ser la óptima. En la regular season los Celtics se impusieron con rotundidad en el Staples Center aunque es cierto que aun no estaba Gasol en el conjunto angelino.

Los Celtics han jugado 19 finales de la NBA, con un bagaje muy favorable de 16 victorias, logradas en los años 1957, 1959, 1960, 1961, 1962, 1963, 1964, 1965, 1966, 1968, 1969, 1974, 1976, 1981, 1984, 1986, y sólo 3 derrotas. Perdieron ante St. Louis Hawks en 1958, y en dos ocasiones frente a Lakers (1985, 1987).

En los choques particulares en finales Celtics-Lakers, los de Massachussets se imponen por 8 a 2.

Los Lakers han jugado 28 finales (más que nadie en la historia de la NBA) ganando exactamente la mitad (14 anillos, 14 subcampeonatos). Sus triunfos se produjeron en 1949, 1950, 1952, 1953, 1954, 1972, 1980, 1982, 1985, 1987, 1988, 2000, 2001, y 2002. Perdieron 8 ante Boston Celtics (1959, 1962, 1963, 1965, 1966, 1968, 1969, 1984), 2 con New York Knicks (1970, 1973), 2 con Detroit Pistons (1989, 2004), 1 con Philadelphia 76ers (1983), y 1 con Chicago Bulls (1991).

Todo listo, pues, para seguir haciendo historia.

lunes 2 de junio de 2008

21 años después, vuelve un clásico

Ha hecho falta que pasaran 21 años para que los Boston Celtics y Los Angeles Lakers volvieran a enfrentarse en una final de la NBA. Queda lejano ya ese 1987 en que los Californianos derrotaron a los verdes en el playoff final por 4-2.

En ese momento se acabó una etapa para los Celtics que el año siguiente cedieron el liderazgo del Este a los Detroit Pistons y ya no volvieron a poder disputar el título hasta este año. Han sido años duros para los Celtics, especialmente entre 1993 y 1999 donde se registraron, probablemente, los peores resultados en la historia de la franquicia y una dirección en manos de Rick Pitino que casi estuvo a punto de destruir al club. Esa larga travesía del desierto dejó muchas secuelas en la franquicia y, a pesar de mejorar en la presente década, no ha sido hasta este año cuando se ha formado un equipo muy competitivo digno de continuar los éxitos de una franquicia histórica.

Para los Lakers, sin embargo, han sido buenos años en su mayoría. Ganaron el título de 1988 y disputaron las finales de 1989 (ante Pistons) y 1991 (ante Bulls), experimentando entonces un mayor bajón que empezó a minimizarse a partir de 1997 con la llegada de un rookie llamado Kobe Bryant y el fichaje de la superestrella Shaquille O'Neal. Cuando Phil Jackson asumió la dirección del equipo, los éxitos llegaron y prueba de ello los tres títulos consecutivos en 2000, 2001, y 2002. En 2004 volvieron a disputar la final ante Detroit pero su contundente derrota por 4-1 precipitó cambios. Phil Jackson se marchó, Shaq fue traspasado y el conjunto angelino inició una reconstrucción que, curiosamente, sólo empezó a vislumbrar el éxito con la vuelta de Jackson al banquillo y la eclosión definitiva del que, para muchos, es el mejor jugador de la liga, Kobe Bryant. Con el importante refuerzo de Pau Gasol, la vuelta al equipo del base Derek Fisher, el buen hacer de Lamar Odom y la buena rotación de Jackson que dispone de un buen plantel de secundarios (Radmanovic, Vujacic, Turiaf, Walton, Farmar etc...) los Lakers han demostrado ser los mejores en el Oeste y su presencia en la final era deseada y esperada por casi todos.

Si revisamos la historia de la NBA, comprobamos que la trayectoria de ambas franquicias siempre ha estado unida por la lucha por el máximo título. Ambos clubs son los máximos ganadores de anillos en la NBA, 16 para Boston, 14 para los Lakers (5 de ellos logrados cuando la franquicia estaba en Minneapolis). Pero es que, además, los dos equipos se han encontrado en 10 finales con 8 victorias para los verdes (en 1959, 1962, 1963, 1965, 1966, 1968, 1969, 1984) y 2 para los Lakers (1985, 1987). Este duelo, pues, se ha mantenido durante gran parte de la historia de la liga y ha supuesto el enfrentamiento de dos grandes potencias del baloncesto con grandes jugadores en sus filas.

En los primeros duelos entre ambos conjuntos se veían las caras jugadores de la categoría de Elgin Baylor, Jerry West, Bob Cousy, Bill Russell, Sam Jones, John Havlicek... y después apareció Wilt Chamberlain en el equipo angelino para continuar sus habituales duelos bajo canasta con Bill Russell, que ya habían empezado unos años antes cuando Wilt jugaba en Philadelphia.

En los 80, los dos mejores equipos del momento presentaban unos quintetos iniciales que ya lo decían todo. Larry Bird, Dennis Johnson, Cedric Maxwell (después Danny Ainge), Kevin McHale, Robert Parish por parte de Boston y Magic Johnson, Byron Scott, James Worthy, AC Green, y Kareem Abdul Jabbar por LA. Los duelos fueron apoteósicos, épicos y marcaron la historia de la liga para siempre. Boston se impuso en 1984, Lakers en 1985 y 1987 pero esas imágenes del verde contra el amarillo han quedado grabadas en las mentes de toda una generación y ahora, de nuevo, va a volver a reeditarse. La rivalidad más importante de la historia del baloncesto vuelve con nuevos nombres: Kobe Bryant, Paul Pierce, Kevin Garnett, Pau Gasol, Lamar Odom, Ray Allen etc...

El jueves se va a abrir una apasionante final que va a seguir perpetuando la huella de estas dos franquicias en la historia del baloncesto.