
Ayer en el Izod Center se vivió uno de aquellos partidos que seran olvidados muy rapidamente. Los Celtics, acusando el cansancio del día anterior, salieron a verlas venir y los Nets, que estan realizando el peor arranque de la historia de la franquicia, se presentaron al partido con el mínimo de 8 jugadores disponibles que preveen las reglas de la NBA. A los lesionados de larga duración (Battie, Dooling, Jarvis Hayes) se les unieron cuatro más (Douglas-Roberts con gripe A, Yi Jianlian, Courtney Lee, y Devin Harris). Jugadores muy importantes, en algunos casos, que contribuían a descafeinar más el partido.
Pero, curiosamente, los pocos hombres disponibles lucharon lo indecible y mantuvieron el partido equilibrado durante los tres primeros cuartos. En el último, ya no pudieron seguir con ese ritmo y los Celtics sacaron sus recursos de la chistera para asegurarse la victoria con un parcial de 27-15 en el último periodo.
Los porcentajes de triples no mejoraron respecto al partido ante los Suns (1 de 10) pero el tiro libre sí. Los Nets perdieron hasta 23 balones y los Celtics acumularon 20 robos de balón. Paul Pierce anotó 16 puntos y Rondo obtuvo la misma cifra. Ray Allen encestó 8 de sus 12 puntos en el último cuarto y Kevin Garnett encestó 9 recogiendo 13 rebotes. Perkins acabó con 9 puntos y 8 rebotes. Marquis Daniels estuvo ausente por razones personales siendo Rasheed Wallace y Shelden Williams los que más aportaron del banco con 9 y 8 puntos respectivamente.
Brook Lopez continúa demostrando que es un pivot con muchísimo futuro en la liga. Ayer anotó 23 puntos y colocó dos estratosféricos tapones, uno de ellos al mismísimo Garnett. Rafer Alston acabó con 20 puntos y Bobby Simmons encestó 10.
Doc Rivers está diciendo, por activa y por pasiva, que el equipo está cansado y no le falta razón puesto que está teniendo el calendario de inicio de liga más ajustado con 8 partidos en 12 días. Pero esto tiene también una lectura positiva ya que habrá otros momentos en la competición en que habrá más días de descanso entre partidos. Y eso empieza precisamente ahora ya que los verdes no vuelven a jugar hasta el miércoles cuando recibiran a los Utah Jazz. Es la primera pausa de más de dos días desde que empezó la liga. Por tanto, momento para el descanso y el entrenamiento en Waltham. Esto permitirá al equipo salir, por un momento, de la voragine de los partidos y reiniciarse mentalmente, aclarando ideas y mejorando los sistemas de juego con vistas a los siguientes envites.
Esta semana juegan miércoles (Jazz), viernes (Hawks) y sábado (Pacers) y después volveran a tener una pausa como la que tienen ahora.






